Cuando pirateas música, un videojuego o te bajas una película de Internet, no sólo estás perjudicando al autor a los intérpretes y en general, a todos los que tienen los derechos de propiedad intelectual.
Hay muchísimas personas más a las que estás haciendo un gran daño. Piensa que en la cadena de creación, producción y distribución de un producto cultural no solo participan los creadores, también hay otras personas involucradas que pueden llegar a quedarse sin su trabajo.
El daño que hace la piratería va mucho más lejos de lo que tú te habías imaginado.